La gente habla de ello, tiene ganas. Pronto, el invierno ofrecerá días perfectos para los proyectos inconclusos, esos que todos tenemos en nuestras libretas. Aquellos que se quedaron en pegues, sin más premio que cerillazos, alguna yema reventada y muchos culetazos. Pronto vigilaremos a nuestros amigos con el plumas puesto y la nariz enrojecida. Los termos con infusiones y los gorros bien calados.
La foto es en Navalosa, por septiembre, la sensación era similar. El sol ya no calentaba como semanas atrás y el atardecer restaba bastante lineas al termómetro. Los meses fríos se acercaban.


