Una de las cosas que me sigue dejando loco: La capacidad de la luz para cambiarlo todo. Y tú, ahí, con la caja con cristales, dándole al botón. Pensando donde apuntar con el fotómetro, que metes y que dejas fuera.
Apenas veinte minutos pasaron entre esta foto y la que publiqué hace unos meses. Misma vía, largos consecutivos. A mí, me parecen dos planetas distintos. Las sensaciones y pensamientos que tengo con estas dos imágenes las separa tanto ,que a veces creo que las hice en días y lugares distintos.
