Volvemos a la Pedriza y nos acercamos a Cancho Butrón, oscuro, frío y poco frecuentado. Siempre ha tenido vías de las difíciles, de las que pocos son capaces de hacer. Una de ellas se ha convertido en una clásica, pero no regalan nada, seguros contados, dificultad mantenida y nervios que templar. Hablamos de “moreno hospital”. Dos largos, 6b y 7a. Imprescindible llevarse las alas…


